domingo, 29 de julio de 2007

Principios y Reglas

Esta semana ha sido algo movida, y a pesar de haber sido muy agradable, con buenos momentos casi todos los días... Ha acabado mal...

He salido por ahí tres días, y en la mayoría he quedado casi con los mismos, aunque he conocido a gente nueva, y el movil está caliente con 5 numeros de movil de chicas. Kit finalmente se ha ido del piso y yo me he quedado con su habitación, aunque todavía tiene la mitad de sus cosas aquí amontonadas en una esquina. Con todo eso pues hemos estado enseñando mi antigua habitación a gente nueva y al final parece que una pareja de franceses van a quedarse aquí 4 meses. Se llaman Sandra y Cedric.

El martes Jaume me decía que si queria irme de copas por ahí. La hermana de Ingrid, Irina, estaba por Edinburgh de paso y querian salir de pubs con ella para que pasara un buen rato. Yo como me apunto a un bombardeo, ahí estaba a las 7 en Grass Market esperando. Llegaba Jaume, aparecía Hannah, y al rato nos encontrabamos con David, Ingrid, Irina, Carlos, y Ann, una chica polaca que curra con Ingrid. Fue una de esas tardes/noches muy divertidas, a la que al final se añadía Hannah y que despues tenía como invitados, una vez estabamos en el Nicol Edwards, a Iain (el hermano de Hannah) y a María (una chica española que ha venido a ver a Iain), a Roberto y a Leo.

En el Nicol Edwards estaba tocando Acoustic Dave, era su cumpleaños y es la unica noche al año que se emborracha. Nosotros estabamos pintando con tiza en la pared y bebiendo mixes o cervezas, haciendonos fotos con el movil de Iain y riendonos de como ibamos. Llegué a casa a las 12:30 pero me sentía como si llegase a las 3 de la madrugada. Tremendo.

El jueves salía de nuevo, invitado por Inma. Ya tenía ganas de que cargase el movil y me llamase, y no dudé en decirle que me dejaría caer por el Frankenstein en cuando me pegase una ducha e hiciese una lavadora. Allí me encontraba con Juli, Chiki, Mari e Inma, con planes para irse al Brass Monkey a tirarse en las camas con cojines y mesas y ver una peli en pantalla grande mientras tomabamos una birra y hablabamos en voz baja de comida española.

Mas tarde nos dejabamos caer por el Black Bull, donde estaba Ingrid de nuevo con Carlos, Oscar, Yoli y un par de chicas mas, Lola y Vanessa. Empecé a correr la voz de que había una fiesta el sabado, organizada por Italianos, y llené mi movil con numeros de telefono de chicas dispuestas a pegarse una buena fiesta.

Los italianos son Roberto, Leo y Simone. Ellos montaban la fiesta de este sabado en su piso, recien estrenado. El sabado empezó con Julien llegando a mediodia a mi casa para echar unas birras en el jardin. Bajamos dos veces, porque joder cuando se iba el sol y metía aire, no habia quien aguantase ahí sentado. Pero ahora mi habitación da al jardín, la vista es muy agradable, y puedo colgar los altavoces del PC de la ventana y estar tirado en el patio interior mientras escucho musica.

Acabamos jugando al Tennis con la Wii, uno contra otro o en el mismo equipo, sacandole puntos y chocando esos 5 cada vez que le metiamos una buena a la maquina. De vez en cuando ocurrian cosas para mearse, y no podiamos evitar retorcernos de risa en el suelo de lo hilarante de las situaciones. Y nos entró hambre, así que le pregunté a Julien si queria cenar, y nos fuimos al Scotmd a comprar algo. Yo iba con la idea de pillar un par de bistecs para comerlos con arroz, pero allí vimos Haggis y como yo no lo había probado todavía, decidimos cocinarlo.

Mientras Julien lo ponía en agua caliente medía hora, yo ponia unos nachos con queso en el microhondas y cortaba unos pimientos y patatas para hacerlos de acompañamiento junto a zanahoria y otra verdura salteada. La cena fue espectacular, el Haggis es una bomba, y de los dos que compramos solo acabamos con uno, y fue demasiado. Nos tiramos en un sofa cada uno y veiamos Lost in Translation mientras el cuerpo hacia la digestión a duras penas.

A eso de las 10 empiezo a plantearme salir ya para la fiesta italiana. Julien tambien se va a apuntar por un rato. Pero antes llegaba Tom con Rosie, y ella me sacaba de una mochila parte de su colección de libros de Terry Pratchett para regalarmelos. Un gracias por cada uno y una alegría por tener libros que leer en ingles.

Llegabamos al piso de los italianos y allí andaban de nuevo David y Jaume. Julien y yo eramos putos zombies, con la digestion en proceso y sin sangre en la cabeza, no nos apetecía ni beber cerveza. Aquello era un pupurri de franceses, italianos y españoles, la gran mayoría desconocidos para mi. No tenía ganas de hablar con nadie nuevo. Empecé a sentir cierta agorafobia, y solo me agrupaba con los que ya conocía de algo. Llegué a sentir esa depresión tipica de algunas fiestas en las que no me encuentro comodo, y eché mano del movil para enviar un sms a todos los numeros de telefonos de chicas que habia sacado durante la semana. David se iba, Jaume se trincaba un chupito de Ostroh. Yo probé uno muy pequeño y me lo tomé solo para saborearlo. Nunca lo había probado antes y la verdad ni es tan fuerte, ni tiene un sabor que digas "quiero más". Jaume pilló un buen punto...

La fiesta se alargaba, se marchaba gente, Julien ya hacía rato que se había ido, y Jaume se ponía a hablar de pies, cuando el telefono me suena y es Inma diciendo que está de camino con Mari y Chiki. Me vuelve la alegría al cuerpo, y cumplo lo prometido a Roberto, trayendole a la fiesta a solteras con ganas de marcha. Al rato de llegar ellas, aparecen más colegas suyas y más gente, y la fiesta se torna una ocupación española del piso Italiano.

Inma viene con un mono de pantalon corto y el pelo teñido negro. Está acojonantemente buena, y no puedo evitar quedarme con ella todo el tiempo que puedo. Roberto quiere tantearla tambien, y le digo que adelante, yo no soy celoso y adoro jugar a ver quien consigue algo. Simone aprovechó un hueco en el sofa para sentarle a su otro lado y meterle un rato mano, pero son tan acojonantemente amables que me llegan a decir "tio si a ti te va esta tía, pasamos de tirarle la caña". Cuando me dijeron eso yo me quedé a cuadros. Yo solo podía decirles "tios, aquí vamos a hacer lo que ella quiera, así que no me conteis milongas". Y la noche seguía, e Inma danzaba de Simone a mi. Pero entonces llegó la crisis. A Inma no se le ocurre otra cosa que agarrarme y llevarme al lavabo para... invitarme a MDMA! Yo no tuve mas remedio que decirle "mira tía, tu y yo sabemos que efecto tiene esa droga, y yo personalmente no necesito tomarla para sentirlo de nuevo". La agarré y le dí un muerdo normalito. Ella reaccionó condicionandome, y ahí ya la cagó. Me dijo que o me tomaba la MDMA con ella, o se la tomaba conmigo. Juas! Una tía poniendome como condición para follar, que me tomase drogas con ella!. Se acabó lo que se daba en ese preciso momento. Yo le dije que me largaba y la tia intentó alargar ese momento a 5 minutos, a dos más...

Y así acabe en la calle, bajando camino de mi casa y el movil sonando con ella diciendo que donde estaba, que iba para allá, que tal y pascual. Así que nos encontramos de nuevo y me la llevo a mi casa a tomar una copa. Se que no va a ocurrir nada, aunque por otra parte lo deseo una barbaridad. No va a ocurrir nada porque ella solo quiere liarse con tios por liarse, y yo no puedo soportar esa situacion. Se que al día siguiente la llamaría para quedar de nuevo y volver a liarnos. Y ella no va de ese plan. Por lo tanto esta noche no va a pasar nada. Pero por otro lado deseo liarme con ella porque esta buena, tiene un cuerpo indecentemente joven, y como persona es alguien con quien puedo hablar distendidamente durante horas. Así que no me queda otro remedio que hablar. Entre eso pues alguna cosa cae, y acabamos echados en mi cama hablando, pero al final yo acabo diciendole que me gusta dormir comodo, y es mejor que se vaya. No quiero dormir con ella. Es un problema con todas sus letras.

Y hoy me he levantado con un calentón, de cierta mala leche, el piso hecho una mierda y un resacon en mi cabeza que por suerte desaparece progresivamente.

A ver como continua la semana...

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